jueves, 1 de mayo de 2008
Londres 2008 por Peregrino
Ya tenemos el séptimo en la buchaca. Quien me lo iba a decir hace sólo cinco años, cuando veía pasar de lejos a esos marcianos de Mapoma, y no entendía a Cami cuando me hablaba de machacarse corriendo. Qué buena decisión la de empezar a correr, y qué suerte tener amigos en aquellos momentos que estuviesen también empezando!Bueno, pues nada, paso a glosar mis recuerdos de este magnífico maratón.El entrenamiento muy bien. Después del desastre de la preparación de Berlín, reaparecimos en los 10km de Canillejas. Estábamos empezando la preparación, pero mi hígado ya había olvidado el exceso de vitaminas (malditas vitaminas), y mi cuádriceps la sobrecarga del mes de septiembre. Pero hete aquí que a los amigos Bañon se les ocurrió celebrar una pequeña cena la noche anterior a la carrera, para ver las fotos de Berlín. Por hacer la historia corta, la noche se complicó, percebes, jamoncito del bueno, y otras viandas, regadas con buen vino y algún mojito. Buena música que hizo que incluso un torpe como yo se desmelenase, y cerrase chez Bañon a las 5 am. Por suerte, Canillejas es de las pocas carreras que empiezan a las 12, así que a las 930 estábamos como un solo hombre el núcleo duro, Mr. Cepeda, Comb y servidora en el punto habitual de encuentro. Lo pasamos en grande, acompañando a Pili en su intento de rebajar los 50’ (se quedo al borde…).Después vinieron Aranjuez (me quedé a un segundo de mi PB), y San Silvestre, bajando también de 40’, con muy buenas sensaciones y corriendo siempre con gente del Boston. En enero corrimos los 15km de Tres Cantos, obteniendo PB y acercándome mucho a la hora, y después otra PB en Getafe, parando el crono muy cerca de 1:26. Por último la gran carrera del San Patricio, donde tuve la fortuna de correr con Kalinga (bueno solo un ratito), y con el incomparable Mildo, que me permitió fardar delante de mi hijo al quedar segundo (por cierto, gran podio del Boston, con Olivia y Maytita copando las primeras posiciones también en chicas: lástima de Cami ese día que estaba con trancazo –está visto que está gafado en esta prueba). Las sensaciones eran muy buenas, con gran confianza. Un pequeño catarro y unas molestias en el adcutor derecho fueron las únicas incidencias reseñables. Por lo demás entrené estupendamente, con 4 sesiones a la semana, y no con mucho volumen, es decir, la semana más bestia no llegué a los 65km. Las últimas semanas en la CdC fueron muy buenas, entrenando con los parisinos y los maponianos. Vamos, que me fui a Londres con una confianza descomunal, sabiendo que el maratón es una bestia que todavía no domino, que depende de multitud de detalles, pero con la satisfacción de tener el deber cumplido. Dejaba atrás 900 km de rodajes, series, tiradas…Nos embarcamos hacia Londres el viernes, antes de que abriesen el aeropuerto (5 am). Gran organización por parte de Luis Hita (Marathinez). Muy recomendable. Gente encantadora, viajas con fisio (y gran tipo, Glenn), buenos hoteles y la organización siempre pendiente de cualquier detalle que necesites.La feria del corredor de Londres es solo regularcilla, pero nos pasamos la mañana. Por la tarde algo de shopping, vuelta por Londres y cenita en Lucciano, un italiano con unas fotos curiosas.Sábado por la mañana a esponjar 30’ por el parque de San James otra vez algo de shopping, y concentración en el hotel a partir de las 1400. Me gustan esas tardes tranquilas, de charloteo, donde estás con amigos a los que les espera lo mismo que a ti. La cena de pasta también fue un gran acierto, buena calidad del buffet, con los compañeros de fatigas. Coincidimos en la mesa con un chaval de 28 años, Alfonso. A la típica pregunta de cuantos maratones has corrido respondió con un sorprendente ¿este año?, y es que Londres era su cuarta del 2008, además de haber corrido entremedias una de 100km y pensar en terminar Mapoma…Esa noche conseguí dormir bastante, desde las 10 hasta las 5. Casi ni me enteré cuando llegó Susana del musical…Llegó el gran día: Me desperté naturalmente antes de que sonase el despertador. Me vestí, con la ropa previamente preparada con mucho cuidado el día anterior, y vi por la ventana que no llovía. Bajamos a desayunar puntualmente a las 6, después de hacer la tabla de abdominales. Papilla de 8 cereales con miel y un plátano. Me sienta de maravilla. Me encuentro de lujo. Chequeo piernas, estómago… todo va como un reloj. Adelita está nerviisa, es su primer maratón. Me alegro de volver a ver a Cepeda en la partida, sin lesiones. Luisete también tiene buena pinta. Angel, a pesar de su última lesión también está optimista (qué tío más entusiasta, da gusto!)Llegamos puntualmente a la campa, a las 730 más o menos. Gran ambiente, no se ve una nube en el cielo, y la temperatura es muy buena. Luis se hace fotos con todos los frikis del lugar (bastantes), y después de casi dos horas (ha dado tiempo a que aparezcan las primeras nubes), nos vamos al cajón. Besos y abrazos con Adela, en el penúltimo momento emotivo…A las 945 puntualmente salimos. Luis y Nacho por delante. Salida limpia, a pesar del mogollón que somos. Corro bastante a gusto desde el principio. Antes de la primera milla paso a mis dos amigos y me voy, Solo me preocupa controlar las pulsaciones. El terreno es ligeramente ondulado, y como en la milla tres hay una buena bajada. Las pulsaciones están controladas (un pelín por encima de 155). Paso la milla 6 en 46 min, con buenas sensaciones, y en compañía de un notario extremeño, que me adelanta sobre la milla 8. En la nueve nos esperan nuestras chicas. Como siempre es un momentazo. Ahí están, guapísimas, animando y saltando, con las banderas al aire. Las sensaciones siguen siendo estupendas. Bajo un poco el ritmo, para acompasar las pulsaciones. Hacia la milla 11 empieza a llover, justo cuando me adelanta un tipo medio en pelotas, con una inscripción en el culo “freedom” en un cachete “tibet” en la otra. Gafas enormes blancas. El tío debió acabar agotado, pero de los brazos, ya que no paraba de saludar… Levantaba pasiones.La lluvia es de gotas gordas y frías, aunque la temperatura es buena. En el medio maratón (que paso en 1:41), me tomo el primer gel, que me sienta bien. Llego al 25 con algo de frio, pero sin bajar mucho más el ritmo (todavía por debajo de 5). Pero a partir de ahí empiezo a notar unos calambres en el aductor izquierdo. Primero son leves, pero cada vez más incómodos. Sin embargo el gel hace efecto (o eso creo), y me vuelvo a encontrar bien, aumentando el ritmo. Me tomo en segundo gel en la milla 20, y este ya me sienta mal. Se me revuelve el estómago, pero pienso que sólo quedan 6 millas, 10 km, y además voy muy concentrado. Me tengo que parar a estirar el aductor (y me doy cuenta que solo me acuerdo del ejercicio que es sentado en el suelo, y no me parece propio). Llego a la milla 21, y sigo corriendo. Antes de la 22 ya me paro una vez (breves segundos) a andar. Pero ya voy tocado. Desde la 23 (me tomo el último gel, sabiendo que tenía mucho riesgo…) ya no puedo correr mucho. Corro, ando, corro ando, pero cada vez son más cortos los tramos de correr. Pasado el 24 me adelanta un tal Miguel, de Burgos. Vamos tío! Me voy con él unos metros. Me dice: venga que a 8 la milla llegamos. No puedo seguirle, pero vamos haciendo la goma unos metros. El km 40 lo paso en 3:20, y me digo a mi mismo que si aprieto hago 2 km a 5 y bajo de 3:30. Pero es imposible. No puedo correr más que unos pocos metros y andar. En el 41 vuelven a estar las chicas. Reúno las últimas fuerzas para pasar corriendo. Ahí siguen animando y sonriendo, qué lujo de afición! Cuando creo que no me ven vuelvo a andar. Queda menos de 1000 metros, pero no puedo, Veo el cartel de 600m, el de 400, pero no soy capaz de arrancar. Solo en la recta de meta, al ver uno de los colegas de Marathinez, con su camiseta española, que me pasa, intento irme detrás de él. No le cojo, pero “esprinto” unos 80 metros, lo que me sirve para acalambrar todos y cada uno de los grupos musculares de las dos piernas. 10 metros más y me pego un guantazo. Me hago la foto con la medalla, y ando como espíritu en pena hasta recoger la bolsa (grandiosa organización, me la preparan antes de que llegue). Vuelve a llover y hacer algo de frio. Busco el árbol de reunión. Mi primer recuerdo es el de Nacho y de su cara de tristeza cuando ve en el reloj que le enseño la marca. No la he rebajado. Le pregunto y me dice que ha entrado con Luis en 3:35. Me alegro por ellos, y también de no haberles visto cuando me adelantaron –sobretodo de que no me hubiesen visto ellos, ya que hubiesen perdido algún minuto seguro-. Ahí está Carmen, que me abraza y me besa. Me tengo que tumbar, y el notario me sube las piernas. La verdad es que me encuentro mal, me duele todo y tengo revuelto el estómago. Susu y Miri me sirven de muletas. Enseguida me cogen Luis y Nacho y nos dirigimos hacia un puesto a que me de esturen algo. A mitad de camino nos dicen que vamos en sentido opuesto. Les digo que me voy al hotel. Me da pena no quedarme a ver a Adelita, pero estoy “matao”. Susana me hace de bastón, y en poco tiempo llegamos al hotel. Paso de la reglamentaria ducha con agua fría y me la doy con toda la temperatura que da la ducha. Me acuesto una horita y me levanto como un pepe, con hambre y todo.El resto ya lo han descrito mis amigos en sus crónicas respectivas. Me voy de Londres encantado a pesar del sufrimiento (o quizás gracias a él… esto es el maratón!!!). En el pensamiento solo una consigna para el maratón de otoño: hacerlo en negativo, es decir, la segunda parte más rápida que la primera, y si es posible hacer un gran último 10.000. Lo necesito para ganar a esta bella carrera!!!!Gracias a todos los que leáis esta crónica, no por leerla, sino porque casi seguro que habéis sido parte de ella, de una manera u otra. Es más, seguro que sin vosotros, esta crónica no hubiese existido. Hasta la próxima!
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