jueves, 1 de mayo de 2008
Londres 2008 Summary por Comb
Titular: ¡Qué gozada de maratón!Sí, una gozada a pesar de los tiempos. Creo que estábamos (o al menos yo) muy obsesionados con las PBs y a veces nos olvidábamos de disfrutar a fondo las maratones. Esta ha sido un verdadero disfrute. Desde el viaje con los de Marathinez, una gozada de organización y de grupo: gente maravillosa esta que corremos maratones, un señor de 72 tacos que empezó a correr a los 67 y se marcó un 4h30 en Londres, un tal Alfonso que a la pregunta de Carca sobre "¿cuántos maratones llevas?" le contestó: "¿en este año?" (je, llevaba Sevilla, Valencia, Barcelona, los 100 kms de no sé donde y ahora Londres y el 27 el Mapoma), varios que llevaban más de 60 a sus espaldas y que tenían 60 años en sus piernas... Una gozada.Lo segundo el grupo, la ampliación con Angel Serrano y su mujer Carmen. Otro gran acierto.Por último, la carrera. Preciosa y con un nivel espectacular de animación desde el minuto 1 y en cada rincón, incluso bajo la intensa lluvia. Salimos cada uno a su bola, Carca en vanguardia y Adela cerrando el grupo. Cepeda y yo desde el cajón 2 de los de a por 3 horas (ahí no es "ná"). Muy colorido y lleno de disfraces. Con nosotros corría un tipo vestido de botella que menos mal que en la milla 6 (si tan lejos) se paró a que le entrevistaran de una tele que si llega a meta antes que nosotros me da el pasmo. Corrían masais con lanzas y escudos, paisanos en pelota picada, otro por el Tíbet libre en tanga que ha salido en las fotos oficiales con Nacho... Lo dicho. Una maravilla.La carrera es más dura que Berlín pero es asequible, con ligeros toboganes todo el rato. En la milla 12 se cruza el Tower Bridge y es una verdadera gozada de paso, de vistas y de todo. Anima hasta el más cansado. Después corres en paralelo con la élite 8ellos hacia la milla 19/20 y nosotros hacia la 13). Chulo lo de tener a Limo, Lel, Baldini, Ramala y cia a 1 metro, muy chulo. Allí empezó a llover y granizar... y cojimos algo de frío. Peor fue que cuando dejó de llover al cabo del tiempo se nos enfriaron los músculos y nuestros amigos los calambres nos vinieron a molestar (a mí en los isquios y a Carca ni me acuerdo). Mi primer calambre fue en el 20 (la milla) y aquí el amigo Cepeda ni corto ni perezoso se dió la vuelta y me dijo "que no, que te espero". Flipé y segí hinchado y henchido de valor, ¡qué gusto!. Estuvimos haciendo la goma un par de veces Nacho y yo (más yo que él, todo hay que decirlo) hasta que me quedé descolgadillo antes de doblar el río y enfilar a St. James y ahí que al fondo veo, donde se supone que estaban las chicas, una bandera de España y a un tipo que se acerca a por ella. Tate, Cepeda. Y ahí otro estímulo: a este le pillo y entramos juntos. Y dicho y hecho. Juntos entramos, a 3:35:12, clavaditos.
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